jueves, 6 de septiembre de 2012


Quizá piense demasiado, sí, y le de vueltas a cosas que debería dejar pasar... le doy importancia a sueños que solo son eso, sueños, creaciones del subconsciente. No puedo evitar pensar en ti, en lo que será de mí el  curso que entra, en lo que debería de hacer y no hago, en lo que no debería hacer y hago. Porque después de cada intro pienso "¿por qué escribiste eso, estúpida?". Tengo mil cosas en la cabeza y el 99%  no deberían de estar ahí, son solo ganas de pasarlo peor, de aferrarme a lazos que ni siquiera existen. Escribo en cualquier lugar lo que pienso, lo que siento. Conversaciones conmigo misma que no me llevan a ningún sitio. Y ¿ves? lo vuelvo a hacer... ya estoy pensando demasiado otra vez.

1 comentario:

JPJ dijo...

El ser humano se mueve por sueños y esperanzas, valor que nos hizo dejar de ser simples neandertales luchando por nuestra supervivencia. Y por 'culpa' de esta evolución, cuando sufrimos buscamos consuelo en palabras propias o de los que nos rodean, como el gato que se lame las heridas, y que antes o después vuelve a corretear.

El problema de todo esto reside cuando se alimenta el pensamiento de falsas esperanzas, las cuales se transforman en un demonio que no se ve de día, pero que aparece en la soledad de la noche arrebatándonos el sueño.

Pero aunque lejanas, siempre queda la luz de las estrellas...