viernes, 30 de mayo de 2008

mi mundo

Mi mundo es tan complejo...por un lado mis amigos del pueblo, por otro, mis amigos de la residencia. Nunca podría elegir entre unos u otros pues todos y cada uno me apora algo. Pero aún así mi mundo está dividido, una gran barrera separa mis dos "vidas". Todo cambia, con el paso del tiempo, y más aún las personas. Es un mito eso de que las personas no pueden cambiar, lo que es verdad es que no puedes hacer que cambien. La gente cambia por las circunstancias en las que se encuentra, por sus propias esperiencias, pero no porque alguien le diga "debes cambiar". Pues quien te diga eso no te valora lo suficiente, puedes ayudar al cambio, sí, pero no el decir "cambia" y hacer que se las arregle él solito.
Más de una vez me dijeron "tienes que cambiar". Me negué. Si cambio quiero que sea por mí, porque yo quiero, porque yo soy la que no estoy agusto con como soy, no porque una persona me diga "cambia". Y es ahora cuando estoy con la gente, pueblo y resi, que no me dice "cambia".

El Principio

Hoy comieza mi andanza por estos parajes...¿quién me iba a decir que yo escribiría un blog? y no es porque no me guste escribir, al contrario. Pero lo que escribo es ficción...qué podría aportar aquí para que ha otros les interesase...¿mi vida? para qué relatar una vida que ni yo conozco por completo...cada persona tiene su lado oscuro que, en parte, ni él mismo conoce...
Por otra lado, la vida pasada a quién le importa si no a uno mismo...es desde aquí desde donde tengo que partir, lo ocurrido anteriormente son solo gotas de lluvia que en su día resbalaron por tu pelo, cara y cuerpo...todo aquello ya pasó y no hay por qué mencionarlo, el presente es lo que importa realmente...vivir la vida, quizá sí con alguna perspectiva de futuro, pero es el presente lo que hace a las personas. Es ese presente en el que se cruzan todos los caminos y caminantes, caminos ya andados y caminantes que te acompañaron se vuelven a entrelazar con el actual; caminos futuros que sin darte cuenta eliges y eligen por tí, pues todo lo que uno decide repercute en todos los demás de una forma inimaginable.