martes, 12 de junio de 2012

ojos verdes



Hace tiempo que no escribo ningún relato y creo que va siendo hora de volver a hacerlo:

Frío, oscuridad y humedad es todo lo que le rodeaba. Apenas podía moverse dentro de la pequeña cueva en la que se encontraba. Deseaba salir pero el miedo lo tenia paralizado, no sabía que podía haber fuera, pues nunca había salido. En varias ocasiones lo había intentado pero justo cuando se armaba del valor suficiente para moverse hacía la abertura que se encontraba a menos de un metro el recuerdo de algo temible volvía a su mente. No recordaba qué era ni cuándo lo vio pero sabía que tras esa cueva había algo abominable... 
Durante años estuvo escuchando vagas voces que lo llamaban, que lo alentaban a salir, a hacerse ver; pero nunca supo de quién y de dónde provenían y esto le creaba una gran desconfianza, pues "lo conocido siempre es mejor que lo que queda por conocer" se repetía una y otra vez para auto convencerse, "si me quedo aquí nunca podrán hacerme daño, este es mi sitio". 
Después de años de oscuridad un débil y solitario rayo de sol penetró a través de la apertura de la cueva, se acurrucó aún más en el fondo, sin dejar que ese pequeño rayo lo alcanzase... lo temía tanto como lo deseaba. De repente el rayo desapareció, algo se interponía en su trayectoria. Se atrevió a mirar directamente a la apertura... para su sorpresa unos ojos pequeños lo miraban, era una niña de ojos verdes "¿por qué te escondes?" Para su propio asombro esa niña le inspiraba confianza y contestó "de todo, este es mi sitio". La niña extendió su pequeña mano "ven, yo te mostraré hasta dónde puedes llegar". Lentamente él acercó su mano a la de ella y antes de cogerla preguntó "¿cómo puedes tú mostrarme mi lugar siendo tan pequeña?". La niña sonrió y susurrando le contestó "las apariencias engañan". La observó dubitativo pero finalmente accedió a tomar su mano y durante una fracción de segundo esa pequeña niñita que se encontraba en la entrada de la minúscula cueva le mostró todo lo que podría llegar a ser si salía de allí y desde entonces se repite a sí mismo "adentrarse en lo desconocido hace la vida mucho más interesante".


Siento si no tiene mucho sentido pero a las 3 de la madrugada es lo mejor que me ha salido ^^

2 comentarios:

Rafael Ascanio García dijo...

¡No!¡La niña es una trampa!

JPJ dijo...

El texto en general, sobretodo la primera mitad, recuerda al mito de la caverna de Platón pero de una forma más personal que colectiva.

Es una forma muy peculiar de enfocarlo y representa mucha más madurez en el texto de lo último que había leído tuyo.

Me alegro que vuelvas a escribir este tipo de cosas, y a pesar de tu excusa de las 3 de la madrugada, me ha parecido muy refrescante para el blog y un buen "salto" respecto a tus cosas anteriores. Enhorabuena!